Encontré un papel, uno de tantos que estaba en la estantería, pero este era diferente; era especial. Decía tu nombre. Te recordé y recorrí tu cuerpo mentalmente de pies a cabeza, sacudí la mía, no debía de tenerte en mi mente, pero era inevitable, quizás debería salir a alguna disco y ser una de tantas locas que se pierden en la noche bohemia, para distraerme. Pero no soy de ese nivel, nunca perteneceré a ese mundo.
Al recordarte, tenia unas ganas casi incontrolables de hablar contigo, pero no me atrevía ir así sin avisar a tu casa, así que te hable por chat, era mas fácil, y no se nota que me pongo toda nerviosa, te dije " hola" , me respondiste, y de un momento a otro, estaba como nueva, solo necesitaba que me saludaras.Aunque no te negare, me muero por ir a tu casa, poder saludarte con un beso en la mejilla, hablar un rato, y después despedirme, e irme.
Después pensé en otra persona, cerré los ojos y sonreí.