Después de ese primer beso, todo cambio ya no había vuelta atrás, solo quería estar contigo, sentir tu perfume y pasar horas y horas platicando acerca de cualquier cosa, reírnos juntas de anécdotas que nos había pasado en algún momento, teníamos tanto que hablar, porque yo no te conocía, y tu solo me habías visto algunas veces en el colegio, sabias que me gustaba la biología y la fotografia… sabias mis dos pasiones con las que mas me divierto.
Tu olor era algo que me encanta sentir, de echo, todavía lo es, solo que no lo acepto tan abiertamente que me gustas; tomarte de la cintura, sentir tus manos en mi cuello y poco a poco darnos cuenta que nuestros labios se están juntando, tirito de la ansiedad, siempre me pasa, cierro los ojos, te acercas, me besas y el cielo se vuelve sentir el roce de nuestra piel.
Kathleen Vidal-.
Kathleen Vidal-.